Honduras

2 Julio, 2009

En Honduras se ha medido la verdadera dimensión de la democracia y el sentido último de tan maltratada palabra. El presidente legítimo, elegido por mayoría, era expulsado a punta de fúsil y en pijama por haber cometido el grave error de entender el significado del término democracia y haberlo entendido vinculado a otro también bastante apaleado: economía.

No nos equivoquemos, el temor de los golpistas no era que Zelaya se perpetuase en el poder, al fin y al cabo en Honduras llevan mandando los mismos desde siempre, aunque mediante persona interpuesta a la que relevaban cada 4 años; el temor era que Zelaya, que empezó como títere de la oligarquía y se había hecho demócrata en lo político y en lo económico, rompiendo cualquier vínculo con los poderes fácticos, estaba determinado a darle voz a la inmensa mayoría de los hondureños.

El golpista Micheletti, que -dicho sea de paso- me recuerda a las caricaturas de la Revolución Rusa con sus orondos burgueses, pretende disfrazar el golpe de Estado como un acto legítimo en defensa de la Constitución (erigida así en fetiche antidemocrático) frente a la voluntad de Zelaya de preguntarle a los ciudadanos si consideraban adecuado plantear una reforma constitucional. ¿Desde cuando preguntar a quienes se supone que son sujetos de la soberanía es delito?

La respuesta es bien simple, es delito desde que la plantea Zelaya. Mel Zelaya, procedente del Partido Liberal, ha sido abandonado por los partidos tradicionales pero cuenta con enorme apoyo entre las clases populares. En un país tan atrasado políticamente como Honduras, al no haber una verdadera organización de masas, el cálculo de la burguesía es sencillo, si se evita cualquier posibilidad de un segundo mandato de Zelaya, se conjura el peligro de un ascenso político de los desheredados.  Para conjurar ese peligro sirve cualquier cosa: pasarse por la cojonera las más de 400.000 firmas que apoyaban la celebración de la consulta, asaltar a tiro limpio la residencia de Zelaya, secuestrar a personal diplomático de Venezuela… para la burguesía todo sirve, porque para ellos la democracia es un mecanismo formal de apaciguamiento de la población que sólo sirve para mantener sus privilegios y cuando no sirve, pues se la saltan.

Porque de eso se trata, de mantener los privilegios y la explotación absoluta que sumen en la miseria a los hondureños, situación que Mel Zelaya quería corregir, pero que, como él mismo reconoció, no era posible con el sistema político y económico vigente.

Como muestra un botón: “Mire, yo pensé hacer los cambios desde dentro del esquema neoliberal. Pero los ricos no ceden un penique. Los ricos no ceden nada de su plata. Todo lo quieren para ellos. Entonces, lógicamente, para hacer cambios hay que incorporar al pueblo”.

Y cuando Zelaya habla de incoporar al pueblo no se puede obviar que Honduras es un país con más de la mitad de su población de cerca de 8 millones de habitantes viviendo en la pobreza, con un tasa de analfabetismo que ronda el 20%, con más de un millón de ciudadanos emigrados por causas económicas; un país históricamente dominado por las compañías estadounidenses, sus esbirros locales (Micheletti y compañía) e invadido en diversas ocasiones por las tropas de EEUU.

Con este panorama que Zelaya decidiera iniciar una campaña de alfabetización, romper el monopolio en materia de sanidad y medicamentos, y comprarle el petróleo a Venezuela (a precio rebajado, financiado a 25 años y al 1% de interés), provocó el pánico en una oligarquía acostumbrada a manejar el país como su finca particular y, como es lógico, supuso que la clase política le retirase su apoyo y empezara a tildar a Zelaya de trastornado, desequilibrado, autoritario, etc. que son los epítetos que el capital suele dedicar a quienes intetan construir un mundo donde la mitad de la población no se muera de hambre y enfermedades.

Zelaya se ha dado cuenta de que no existe democracia formal sin democracia económica, que no se puede hablar de democracia sin darle voz a los desposeídos y sin sacarlos de su situación de pobreza, y para ello hay que darles educación, salud, alimento, etc. y eso lo convirtió en un hombre a eliminar.

El cálculo de la oligarquía hondureña era sencillo, años de un sistema corrupto de democracia formal que oculta una brutal dominación de clase han provocado la inexistencia de referentes políticos estables para las clases populares hondureñas. Así, Zelaya no tiene relevo en su proyecto, no hay un candidato que pueda ganar unas elecciones en Honduras con su proyecto desde fuera del poder (los partidos de la oligarquía no permitirían una victoria de quien no sea del sistema). Por ello, eliminando a Zelaya se conjura el peligro.

De lo que no eran conscientes estos miserables era que América Latina ya no está en 1930 y que para las clases populares hondureñas es Zelaya o nada, porque ahora mismo se lo juegan todo a una única carta.

Cierto es que el control de los medios de comunicación por la oligarquía es casi absoluto, lo que puede distorsionar la visión de la situación tanto a nivel interno como externo, pero no es menos cierto que su torpeza es tremenda.

La prensa hondureña intenta internamente minimizar las reacciones internacionales frente al golpe, con la finalidad de darle alimento moral a los elementos burgueses que sustentan a la reacción, al tiempo que externamente intenta hacernos creer que ha habido una especie de apoyo unánime al golpe salvo por grupos a los que califica como poco menos que de delincuentes.

Si uno lee las ediciones online de los diarios hondureños sorprenden las peregrinas argumentaciones de los golpistas, la cutrez de las manipulaciones informativas y, sobre todo, la extremada abundancia de comentarios de hondureños a favor del golpe. Lo de los comentarios es importante, porque no dejan de formar parte de la campaña de autoafirmación interna de los golpistas y sus prosélitos y de la campaña externa que intenta presentar el golpe como una suerte de rebelión civil. Ahora bien, Honduras es un país con más de un 50% de pobres y un 20% de analfabetos ¿Quienes acceden a internet? Pues cabe pensar que, salvo excepciones puntuales, aquellos sectores sociales que apoyan el golpe, aquellos que quieren mantener sus privilegios. Está claro que los seguidores de Zelaya, las clases populares, no podrán hacerse oír ni en los medios de comunicación ni en la red, porque no podrán acceder a ellos o bien, porque aún pudiendo acceder, serán censurados y perseguidos.

Si uno observa además las folkloricas manifestaciones pro Micheletti and friends, verá que los manifestantes son gente perteneciente a las capas medias y a la burguesía y que además presentan el típico miedo de las capas medias al socialismo. Son, recordando a Bakunin, explotadores explotados que se entregan servilmente al poder establecido ante el temor de que cualquier mejora de las condiciones de los explotados conlleve un empeoramiento, por mínimo que sea de las suyas. La clase de gente que está dispuesta a ser absolutamente servil con la oligarquía.

Para mi la cuestión está clara, es fundamental acabar con el golpe en Honduras y con los golpistas por cualquier medio legítimo y garantizar que se establecen las condiciones suficientes para facilitar la participación política de las clases populares y la construcción de una democracia económica. En Honduras se libra una batalla más entre quienes quieren un mundo justo, sin clases y sin explotación y quienes están dispuestos a todo para mantener sus privilegios hundiendo en la pobreza a sus semejantes.


El PP fomenta el empleo juvenil de calidad

15 Junio, 2009

Como lo leen, el PP inicia su andadura en la Xunta de Galicia creando empleo juvenil bien remunerado. Eso sí, sólo para algunos jóvenes… del PP.

Como ustedes bien sabrán, la forma de vida basada en el carbono conocida como Alberto Núñez Feijóo basó su campaña electoral, además de en mentiras e insultos varios vomitados por sus proselitos, en los supuestos dispendios del gobierno bipartito. Contrario sensu del pérfido rojerío, el mentado Núñez prometió una política de austeridad y una reducción de los altos cargos.

Pues bien, sin entrar en que su supuesta reducción de altos cargos resulta bastante onerosa amén de un desbarajuste sin precedentes en la estructura de la Xunta (a día de hoy hay áreas de la Administración Autonómica que no tienen jefe ni saben de quien dependen) y sin entrar en algunos casos paradigmáticos que quedan en manos de la Justicia humana o divina (cierto personaje puso calefacción en un monte o por lo menos cargó los radiadores en su contabilidad); donde no podemos dejar de entrar es en el caso sorprendente de Javier Dorado Soto, muchacho de 21 años, estudiante de Derecho, que ha sido nombrado asesor de la Consellería de Industria a razón de 4.750 € por mes. Eso sí que es empleo de calidad.

No voy a negar que me jode profundamente que con mis impuestos se esté pagando un sueldo público, que casi triplica el mío, a un rapaz que no tiene terminada la carrera de Derecho y que no creo que pueda asesorar demasiado en economía o industria. Miento, quizá si pueda en la industria de los tintes de la que debe ser un gran usuario (merece la pena ver la fotico del muchacho en su blog y agradecer al Altísimo ser un tipo clásico en lo del cabello).

Me parece incluso ofensivo, porque la función de un asesor es asesorar y para asesorar habrá que saber y conocer y este muchacho no tiene el perfil mínimo. Si este tío con ese curriculum es asesor yo con el mío debería ser ministro… o Papa.

Bromas aparte, la cosa debe ser grave, porque hasta en Libertad Digital, medio nada sospechoso de sufrir del arquetípico rencor izquierdista, lo han criticado.

En todo caso espero que alguien le pregunte al ente que tenemos de presidente de la Xunta por este caso y otros, a ver que inventa el pobre, que la inventiva la deben tener agotada de tanto mentir en campaña. Un conselleiro con incompatibilidades varias,  un superdelegado enjuiciado por corruptelas varias (y lo que te rondaré morena) y para postre un chavalín cobrando by the face.

En fin: menudos cobrones los de la Xunta.


Y la imbecilidad se hizo carne

29 Marzo, 2009

Los mal llamados grupos provida han amenazado al gobierno con una guerra de guerrillas por la propuesta de reformar la legislación del aborto. Desde luego no hay nada más incoherente que un monoteísta y dentro de esa troupe los católicos tienen ejemplares que son dignos de estudio, como los obispos enemigos del lince boreal o el señor Jesús Poveda.

Que un provida amenace con una guerra es algo kafkiano, si además afirma que la ley en proyecto es “el mayor acto e pedofilia política de la historia de la democracia” y la define como “producto del ala radical del PSOE que quiere proteger a sus médicos abortistas” no queda más remedio que calificar al bípedo parlante como ignorante de marca mayor y borrego patológico.

La pedofilia, o paidofilia según el diccionario de la RAE, es la atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes. Si la ley pretende, en opinión de esa tropa de túzaros, acabar con los niños mediante una especie de matanza masiva de fetos es bastante improbable que sea un acto de pedofilia, porque -siempre siguiendo el razonamiento (?) de los bípedos parlantes- si lo que se persigue es acabar con los niños ¿qué niños serían objeto de la atracción de los pedofilos?

Resulta además curioso que quienes denuncian un pretendido acto de pedofilia política se apoye en una organización que disculpa o esconde actos de pedofilia y pederastia: la Iglesia Católica. Definida hace años por un veterano trotskista gallego como “secta de violadores de monaguillos”, la postura de la Iglesia Católica frente al aborto sí podría considerarse más un acto de paidofilia política, puesto que esa fijación enfermiza contra cualquier forma de aborto (lo que incluye una feroz oposición en casos de graves malformaciones, aborto por menores violadas) unida a la manía de ocultar y disculpar los abusos sexuales a menores por sacerdotes (el que ellos llaman pecado de solicitación) hace temer que su oposición al aborto tenga más que ver con su  mala interpretación del bíblico “dejad que los niños se acerquen a mí” y un indisimulado temor a quedarse sin infantes de los que aprovecharse física o mentalmente.

Otra muestra de la incoherencia e inmoralidad de esta tropa es la polémica surgida por la emisión de un video con propaganda antiabortista en un colegio público durante el horario de clases y de manera obligatoria. Un video dirigido a impactar a los menores con imágenes de gran crudeza de fetos abortados de una edad muy superior al límite máximo del aborto en España;  un vídeo dirigido a adoctrinar a menores en horario lectivo mediante mentiras e insultos al PSOE.

Los mismos católicos que bramaban contra la Educación para la Ciudadanía porque decían que adoctrina a los alumnos, en un ejemplo palmario de su hipocresía ilimitada, adoctrina ahora a los menores. Queda claro que para ellos adoctrinar es todo lo que no sea darles el privilegio de meterse en las aulas y controlar la educación para moldear a la gente y tenernos aborregados.


Las tácticas del PP: una pequeña muestra de la ética del intachable partido.

27 Febrero, 2009

Ciertos sectores de la izquierda a los que yo llamo los suecos (por lo de la socialdemocracia sueca que suelen poner de ejemplo) han llegado a creerse las tonterías pequeño burguesas de los pactos entre caballeros, la limpieza en la lucha política, etc. La derecha, mucho más práctica, se dedica a lo de siempre: a ganar a cualquier precio.

No llega con sabotear el material electoral del Xuventudes Socialistas, del PSdeG, con inventarse accidentes, etc. Van mucho más allá: insinuaciones sobre presuntos delitos graves de uno de los candidatos (no diré más para no dar pábulo a evidentes infamias), decir que PSdeG y BNG quieren robar las tierras de la gente (¡Que vienen los rojos!), que el coche del presidente de la Xunta vale 100.000 euros más que el del presidente de EEUU (el precio del coche del presidente de EEUU es desconocido porque no se ha publicado, aunque con la de espías que tiene el PP…), o el cacique peperil de Ourense, bípedo Baltar (lo de señor le es inaplicable) llamando maricón a un candidato del PSOE.

No es nada nuevo; lo han hecho siempre. En las anteriores elecciones autonómicas recuerdo ver a un pobre chico colocando en los coches aparcados en la calle República Argentina de Santiago unos pasquines que, bajo la rúbrica de un supuesto grupo de padres preocupados, decían que en caso de ganar el PSdeG o el BNG las elecciones los niños aprenderían a consumir drogas en las aulas y se entregarían al sexo y el vicio (supongo que algún alumno rezaría por la victoria del rojerío).

Yo, que tengo muy mala leche, le pregunté al pobre chico de dónde había sacado tales panfletos, puesto que podía considerarse delictivo lo que hacía. El muchacho me dijo que era un mandado, que en el PP local le habían pagado por ponerlos en los coches, pero que no podía decírselo a nadie (lo que no sé es porqué me lo dijo a mí; supongo que por el susto).

Lo cierto es que yo informé inmediatamente del hecho a Bernardino Rama, Secretario General del PSdeG de Santiago y no le di más vueltas al asunto, que no deja de ser la muestra de la miseria moral y putrefacción ética del partido de la mentira y el latrocinio.


Un motivo para que el PP gobierne Galicia: el mobiliario

26 Febrero, 2009

Vuelvo a manifestarme en forma blogosférica para dar un motivo poderosísimo para que el PP vuelva a regir los destinos de la Región Gallega (suelen llamarla así; no me pregunten por qué): recuperar la mesa de marras y, a poder ser, alguna silla.

Verán el PPdeG, partido del granjero filósofo Núñez Feijóo (“¿Por qué las vacas tienen nombre de mujer?”), lleva un tiempo atacando, con todo lo que tiene a bien inventarse, al PSdeG y BNG. Que si Touriño ha gastado no se cuanto en muebles, que si Quintana se reune en el yate con un empresario al que benefició en el concurso eólico, etc.

Total, que al final los famosos muebles de Touriño no pasan de ser un presupuesto presentado por el que quería vender los muebles, presupuesto que no se aceptó, por lo que no hay gasto y si no hay gasto nadie se ha podido gastar una burrada en muebles. Y en lo de la foto de Quintana, resulta que es de 2005, tal y como indica quienes publicaron la foto: EL CORREO GALLEGO.

También podríamos hablar de la fabulación de A Illa de Arousa, donde hay una urbanización promovida de acuerdo a la legalidad vigente bajo el gobierno estatal y autonómico del PP y respetando las leyes de Costas, con apoyo de todas las fuerzas políticas municipales (PP included) y que de repente esa panda de infames mentirosos, que vuelven por sus fueros del 11 M, tergiversan y manipulan faltando a la verdad y al ordenamiento jurídico vigente (filtrar datos privados vulnera la LO de Protección de Datos, majetes).

O hablar de un mail sobre los 400 euros de devolución de IRPF, en el que algún iletrado y anumérico del PP sostiene la tesis de que hay que pagarlos a Hacienda porque el IRPF no tiene en cuenta la inflación, lo que ignora que hay una actualización de tarifas con fecha 1 de enero de 2009 que modifica los tramos para la renta 2008 y adecua las mismas a la inflación.

Y podría contar más, pero lo cierto es que la tesis queda clara: son parvos. No saben mentir. Sueltan mentiras tan burdas como los razonamientos feminista-vacunos de Feijóo.

¿Tiene pues algún mérito el PP para merecer nuestro voto?

Sin duda uno: encontrar una mesa del siglo XVIII que compraron cuando gobernaban la Xunta y que no aparece por ningún lado, y de paso una tropa de sillas a 6.000 euros la pieza.

Está claro que el PP tiene mucha más experiencia en manejar el inmovilizado de la Xunta y en usar “como é debido” los inventarios y seguro que son capaces de encontrar la mesa de 33.524 euros y otros muchos elementos inventariados y desaparecidos que estos torpes del bipartito no encuentran.

Decía estos días Mariano Rajoy que el gallego siempre ha sido austero (empiezo a preguntarme a cuantos gallegos conoce este tío o a cuantos conozco yo), lo que podría determinar que en el PPdeG algunos personajes no sean gallegos; no lo digo por nada grave, sólo por cositas como hincharse a lamprea en ciertos restaurantes a costa del erario público (manía de ilustres líderes del centro moderado), llevarse a casa móviles pagados por todos y cargar las facturas al erario público, organizar fiestas y paparelas pantagruélicas… ¿Será que no sabe Mariano lo que significa austero? Es posible, teniendo en cuenta que considera a Fabrá un ciudadano ejemplar.

Pero bueno, si Nuñez Feijóo dice que va a localizar la mesa de 33.000 euros, me lo creeré: seguro que en el PP saben quien la tiene.


Golpe de Ayuntamiento en Mos: el Partido Popular emulando al Caudillo

12 Diciembre, 2008

Si en el anterior post indicaba las intenciones del Partido Popular respecto a tomar con la ayuda de un tránsfuga la alcaldía de Mos, a lo largo de esta mañana la noticia se confirma con elementos que demuestran el carácter antidemocrático, caciquil y violento que va tomando la organización de extrema derecha, antes de centro.

En el colmo de la desvergüenza, no contentos con volver a saltarse a la torera el pacto antitransfuguismo, los grandes corruptores y defensores de corruptos han contratado matones de discoteca para controlar y amedrentar a los asistentes al pleno en el que presentan la moción de censura.

Así entiende el PP la democracia: utilizar la violencia y la amenaza contra los vecinos. Por si fuera poco, y para confirmar que lo único que les interesa es el poder, no guardan ni las mínimas formas en el debate y renuncian a su turno de palabra para explicar una moción que promueven ellos. Nuestro ordenamiento exige mociones de censura constructivas, lo que necesariamente implica que se expliquen las causas y el programa de gobierno alternativo, pero el PP no dice ni mú… será que no tienen nada que proponer más allá de hacerse con el poder a cualquier precio.

Lo que es innegable es que el PP ha innovado en política: ha dado el primer golpe de ayuntamiento que se conozca en política.


Moción de censura en Mos: el valor de los pactos para la derecha

4 Diciembre, 2008

Mos es una villa de la provincia de Pontevedra cercana a Vigo, gobernada por el PSdeG y en la que el PP está promoviendo una moción de censura con el apoyo de un tránsfuga del PSdeG. El PP tiene poderosas razones para intentar ganar el gobierno de Mos: básicamente el tremendo batacazo que sufrió en la comarca de Vigo y que lo ha dejado fuera de casi todos los gobiernos municipales.

El PP necesita el poder desesperadamente -lo que es humanamente comprensible- por lo que no me extraña que se salte el pacto antitransfuguismo a la torera. Ya lo ha hecho otras veces en Galicia desde las últimas municipales. Ciertamente los socialistas tenemos la culpa por meter a impresentables en las candidaturas; si tuvieramos la mínima prudencia no se nos colarían algunos jetas miserables. Pero también tendrá algo que ver el PP, porque ya es casualidad que siempre transfuguen hacia el mismo lado.

El PP y su lider en Galicia no tienen intención de cumplir el pacto antitransfuguismo, es un partido que usa los pactos para controlar a la izquierda, y nosotros, de puro gilipollas, creyéndonos que son caballeros. La honradez de la que presume el PP, que choca con su acérrima defensa de los chorizos profesionales como Fabra (al que la presunción de inocencia se le ha caido arrastrada por la lluvia de millones sin justificar que cae en sus cuentas), el dogma de su inmaculada concepción (resulta que el PP surgió de la nada, sin relación con parte de la derecha franquista), no son más que burdas pantallas para seguir haciendo lo que mejor saben: defender a unos pocos y aprovecharse del sistema.

En Mos van a hacer lo mismo: asaltar el poder, pasándose los compromisos por el arco del triunfo, para hacer lo que hacen siempre en Galicia y en España, por eso os invito a ir este sábado 6 a las 12:00 a la concentración convocada contra la moción frente al pabellón Óscar Pereiro en Petelos-Mos.


Investigaciones raciales para tiempos revueltos

14 Octubre, 2008

En estos tiempos de crisis económica, política, social, moral… en fin, en estos tiempos de apocalipsis galopante en que se aproxima el Juicio Final -no se aleja nunca, que se sepa- uno puede preocuparse por el hundimiento de Islandia, por poner a buen recaudo sus euros, por darse al vicio (total, es el fin) o por invertir sabiamente el tiempo y el dinero y hacerse un test genético para saber si es vasco.

La vasquidad, esa suerte de negritud patria, acompañada de txapela, txacolí y otros palabros del estilo ya no es como antaño cuestión de acreditar un número n de apellidos vascos, método poco fiable y facilmente falseable (al fin y al cabo, el Maligno adopta nombres varios para confundirnos).

No, amigos y amigas, ahora uno puede con los métodos científicos más modernos y por el módico precio de 105 euros (de salida) descubrir si es vasco, judío, vikingo o la reencarnación del caballo de Espartero. Y todo gracias a iGENEA.

Años y años luchando desde la izquierda para fomentar los lazos entre la gente con independencia de su lugar de origen, su pigmentación o sus bailes regionales para darnos de bruces con esto.

¿Qué tiene de interesante ser vasco o austro-húngaro?

¿Va a cambiar en algo nuestra vida por ser de un origen u otro?

Espero que no, porque por ahí se empieza y ya se sabe por donde se acaba.


Ha muerto Celia Hart Santamaría

10 Septiembre, 2008

Hay momentos en que uno necesita tomar distancia y coger impulso para volver con energía renovada, por eso este tiempo de silencio y reflexión que rompo hoy para dar una triste noticia.

Celia Hart Santamaría, hija de los revolucionarios cubanos Armando Hart y Haydée Santamaría, ha fallecido junto con su hermano Abel en un accidente de tráfico. Nos deja una revolucionaria sincera que vio en la obra y el pensamiento de Marx, Engels, Lenin y Trotsky el camino adecuado para la construcción del Socialismo.

He tenido conocimiento de la noticia a través del artículo publicado por Alan Woods en la web de El Militante, portavoz de la Corriente Marxista Internacional, en la que Celia participaba, contribuyendo a difundir las ideas del marxismo en Cuba.

Poco puedo decir, salvo que la causa del Socialismo pierde a una compañera cuyo esfuerzo y lucha por la difusión del trotskismo y en contra del burocratismo serán reconocidos por las generaciones venideras.

Mi más sentido pésame a sus familiares, amigos y compañeros de lucha.


El 37 Congreso del PSOE certifica el giro a la derecha (II parte).

29 Julio, 2008

La prensa se ha hartado de hablar del giro a la izquierda del PSOE en su 37 Congreso; giro que no ha existido en lo orgánico, salvo que consideremos que las trabas a la participación y al pluralismo son una característica de la izquierda. En la parte política del 37 Congreso (dejando a un lado lo artificioso que tiene la distinción entre orgánico y político en un partido donde han de complementarse ambas partes como un todo) tampoco ha habido giro a la izquierda, sino curva cerrada a la derecha.

Empezando por el principio, que aunque redundante es recomendable y habitualmente ignorado en política, el Congreso nació muerto desde el momento en que Jesús Caldera, pretendido ex-ministro de izquierdas, proclamó el carácter limitado de las propuestas, puesto que ya se había aprobado un programa electoral. Es decir, el programa electoral prevalecería siempre sobre el resultado del Congreso que, además, no podía sino ser mera comparsa del mismo y del programa de Gobierno… Algún día habrá que hablar sobre quién manda de verdad en los partidos y sobre qué es un partido o cuantos partidos hay en un partido.

Pero volviendo al tema, muchas cosas se pueden decir respecto de la perogrullada de Caldera, cosas prácticas que no obligan a entrar en argumentos teóricos tan sencillos como que, si democráticamente se dedice, el congreso puede aprobar lo que sea en su condición de máximo órgano del partido. Sin embargo, hay un argumento mucho más poderoso que todo eso y es que el programa electoral, que -como anécdota- no fue aprobado por el máximo órgano del partido, partía de un análisis de la realidad que se ha demostrado falso.

El programa no se hizo pensando en la crisis económica en la que estamos sino en otra clase de proceso de desaceleración mucho más liviano y, por tanto, si han variado las circunstancias lo lógico es que varie el análisis, las conclusiones y las políticas. Pero hete aquí que no, que en el PSOE no sólo se ha abjurado del marxismo en concreto sino de cualquier cosa que se le parezca en general, incluido el realizar análisis de lo concreto a lo concreto. La realidad no es general o concreta sino concretamente lo que le apetezca al que manda, que generalmente ve las cosas en tonos distintos a la mayoría. ¿Es el daltonismo político consecuencia o causa del aislamiento de nuestra clase política? No tengo ni idea, pero me preocupa.

Con este panorama inicial en el que se nos anuncia a priori que la política de partido no iba a variar un ápice, por mucho que tengamos encima una crisis del sistema capitalista que no es coyuntural sino estructural, pues claro, el congreso no dio para mucho, salvo para convencer a la prensa y por extensión a la opinión pública de que se había girado a la izquierda cuando se giró en sentido contrario… para que digan que el PSOE no tiene política de comunicación.

El liberalismo social es una cosa maravillosa salvo por el detalle de que en el fondo es una cuestión de sentido común: el Estado no puede meterse en la vida privada del ciudadano excepción hecha de la necesidad de garantizar unas normas mínimas que garanticen la libertad común.

En este sentido es indiscutible que el PSOE es un partido profundamente liberal que defiende políticas de plena equiparación sin que quepan discriminaciones injustas por razón de sexo, raza, creencias, orientación sexual, etc.

Dicho esto, ha de quedar muy claro que el socialismo es otra cosa que va mucho más allá del liberalismo social: el socialismo supone la construcción consciente de un sistema socioeconómico donde la economía cumpla su función de mecanismo de distribución eficiente de los recursos escasos a la vez que garantiza la ausencia de explotación y de desigualdades. Sólo por la existencia de la eficiencia dentro del socialismo éste es de todo punto incompatible con el capitalismo (sistema ineficiente donde los haya).

Desde este punto de vista, el socialismo propugna que toda libertad ha de partir de una solida base material, de tal modo que la economía y el acceso a medios económicos como sostén de la vida son elementos fundamentales para el socialismo.

Esta diferencia que parece tan obvia, resulta que en el caso de los partidos socialdemócratas europeos se está olvidando a una velocidad pasmosa. La clásica diferenciación entre programa máximo y programa mínimo ha desaparecido, sustiyéndose el quizá aspero ropaje de la lucha política y económica por los vistosos colores del progresismo, progresismo que no deja de ser un liberalismo social caracterizado por vender medidas espectaculares sobre aspectos de escasa entidad para la igualdad material. Se trata de vender humo para no ir al fondo del asunto, para no discutir el problema económico de fondo, que no es otro que la existencia de un sistema que no es ni justo ni eficiente y que además es profundamente contradictorio.

Resulta innegable que en lugar de meterse con la fuente de las desigualdades, la política de la dirección ha consistido en medidas semánticas o formales que generen una imagen distinta, aunque yo me temo que por mucho que queramos llamarle oveja a una mesa ésta nunca dará leche o se echará a balar.

Asumido el capitalismo como algo natural e inmutable que a lo sumo hay que gestionar, resulta evidente que las mayorías del partido no pueden entrar en un análisis profundo y por tanto se apuntarán a cualquier opción que suponga no moverse de la ortodoxia por muy contradictoria que resulte esta práxis con las necesidades del momento.

Con este panorama, servidor de ustedes, delegado en el 37 Congreso, participó en la comisión 1 referida a Economía y globalización con el objeto de defender las propuestas de Izquierda Socialista, que no eran precisamente llamamientos a la colectivización, sino propuestas de marcado carácter socialdemócrata perfectamente asumibles por el centro izquierda y que además eran de una exquisita constitucionalidad.

La batalla fundamental, lo sabíamos, giraría en torno a la invención de la flexiseguridad, el extraño palabro que ha resultado ser, junto con las miembras, el hallazgo conceptual del año y que amenaza con ser la principal aportación gubernamental en materia de política económica.

Yo no soy muy listo, lo admito, y además suelo ser bastante cabezón e incluso cerril, pero sé lo suficiente de la vida, la matemática y de Derecho Tributario y Hacienda Pública como para distinguir el sistema danés del español. Dinamarca y otros países nórdicos hace tiempo que apostaron por un fuerte sistema de protección social y servicios públicos que ha de ir necesariamente acompañado de una alta tributación, puesto que si queremos servicios de calidad hay que pagarlos.

No es lo mismo perder el trabajo en Dinamarca, donde te dan una generosísima prestación a años luz de las de aquí y te garantizan una formación de calidad antes del mes, que irse al paro en España con nuestro sistema y dependiendo de unos cursos de formación que en muchos casos dependen de los sindicatos. Y ya sabemos lo que hacen los sindicatos con esos cursos.

Para equipararse a los nórdicos hay que equipararse tributariamente, cosa que resulta complicado cuando las políticas tributarias del gobierno (400 euros incluidos) han beneficiado sistemáticamente a las rentas más altas, de tal modo que aumenta la tributación sobre las capas medias e incluso las bajas.

Con este panorama, algunos defendimos que si se quería un sistema de flexiseguridad habría que defender un sistema tributario robusto que fuera plenamente progresivo. En este sentido había diversas enmiendas y una gran resistencia por la ponencia a asumir nada más que una mera referencia a la progresividad, referencia que podría suscribir cualquier partido con representación parlamentaria, PP incluido.

Y eso es lo que quedó, una referencia sin más, sin una vinculación en profundidad entre un sistema tributario potente y un sistema de protección social y servicios públicos que permita, entre otras cosas, la existencia de la flexiseguridad. No es posible copiar sólo una parte del modelo, es como copiar el blindaje de un tanque y meterle el motor de un seiscientos: un desproposito. Pero en el tema económico ni hablar de subir la tributación a las rentas más altas, y así es imposible construir un sistema robusto y progresivo, que además es un mandato constitucional.

Y es que la dirección, en materia de política económica partía de una posición surrealista, definida en la ponencia como a medio camino entre el laissez faire y el intervencionismo. Pura indefinición que fue puesta de manifiesto por el compañero Domènec, de la agrupación de Washington, y funcionario internacional (no recuerdo si del Banco Mundial o del FMI) quien dijo que entre el laissez faire y el intervencionismo estaba cualquiera, desde Sarkozy hasta el Partido Comunista Chino (que por cierto tuvo una delegación invitada en el congreso).

Continuando con el tema monetario, me tocó defender una propuesta para que asumiesemos desde el PSOE la necesidad de controlar los flujos monetarios especulativos a nivel internacional, defendiendo las pertinentes reformas en los organismos internacionales, la tasa Tobin, etc. El argumento de la ponencia para rechazarlo fue surrealista: el PSOE no puede intervenir en esos ámbitos. Huelga decir que eso equivale a no admitir nada que tenga que ver con política internacional, política de la UE, etc. Cierto que como PSOE no podemos modificar las prácticas del FMI, el Banco Mundial, etc. pero supongo que podremos tener una propuesta política al respecto, aunque la dirección opina lo contrario.

Había, como digo, mucha resistencia por parte de la ponencia a meterse en el fondo de los temas económicos, mucha generalidad e indefinición, amén de cierto rechazo a considerar la crisis, que en el mejor de los casos se veía como desaceleración acelerada.

Así las cosa, en lo referido a economía y globalización, el resultado ha sido poco esperanzador, con demasiada indefinición y con contradicciones insuperables… y es que no se puede tocar las campanas mientras se está en misa.

En breve otro post sobre los temas de derechos civiles y libertades.

Salutaciones.